Andamiaje
El Andamiaje se define como el proceso de proporcionar herramientas, orientación, modelos y apoyos temporales a un estudiante para que desarrolle al máximo su potencial de aprendizaje. Este concepto, desarrollado originalmente por Jerome Bruner a partir de la ZDP de Lev Vygotsky, implica que el educador debe partir de lo que el alumno ya sabe para guiarlo hacia niveles superiores de competencia, brindando la ayuda necesaria justo en el nivel donde el reto no es tan fácil que no requiera esfuerzo ni tan difícil que no pueda lograrse. A medida que el estudiante demuestra mayores destrezas y autonomía, el docente va perdiendo protagonismo y retirando progresivamente estos apoyos, permitiendo que el individuo se convierta finalmente en un Aprendiz Experto que sabe cómo aprender y gestionar su propio conocimiento.
En el marco del DUA, el Andamiaje es un componente esencial para diversificar los recursos de enseñanza y asegurar que la totalidad del estudiantado, incluyendo a quienes tienen una Di(≠)capacidad o una Trayectoria Diversa del Desarrollo Plus, pueda acceder a los contenidos. El uso de este recurso permite que las metas educativas planteen un desafío adecuado que active las Redes Estratégicas del cerebro, fortaleciendo procesos de alto nivel como las Primer Corte/Funciones Ejecutivas (planificación, organización y autorregulación). Cuando el entorno o el material didáctico tradicional resulta rígido, el docente debe diseñar e implementar Ajustes Razonables que funcionen como andamios específicos para eliminar las limitaciones impuestas por el contexto y fomentar la independencia funcional.
La implementación técnica del Andamiaje puede potenciarse mediante el uso de tecnologías digitales, integrando ayudantes o mentores animados que modelan estrategias de resolución de problemas, ofrecen retroalimentación constante y ayudan a jerarquizar la información relevante. Este tipo de soporte es vital para derribar las barreras de un currículo inflexible, transformando el aula en un escenario de colaboración inclusiva donde la interacción social y el apoyo mutuo permiten que cada aprendiz progrese según su propio ritmo y estilo. Al proporcionar estos niveles de apoyo graduados, el sistema educativo garantiza no solo el acceso físico, sino una verdadera Educación Inclusiva donde se valora la variabilidad humana como la norma.