Barreras Actitudinales
Las Barreras Actitudinales se definen como todas aquellas conductas, palabras, frases, sentimientos, preconcepciones, estigmas o imaginarios que impiden u obstaculizan el acceso en condiciones de igualdad de las personas con y/o en situación de discapacidad a los espacios, objetos, servicios y posibilidades que ofrece la sociedad. En el ámbito escolar, estas limitaciones representan los principales factores de segregación y exclusión, ya que suelen estar generadas por mitos y falsas creencias que los docentes y la comunidad reproducen en sus prácticas cotidianas. Muchas veces, estas barreras se asientan en un Meme, entendido como una idea o creencia que se transmite de generación en generación y que se resiste a la evidencia científica, como el considerar erróneamente que tener una discapacidad constituye una forma de inferioridad o una carencia de habilidades.
Para alcanzar una verdadera Educación Inclusiva, es imperativo identificar y derrocar estos obstáculos, permitiendo que el sistema valore y responda a la diversidad mediante la eliminación de las limitaciones impuestas por el entorno. Las Barreras Actitudinales suelen verse reforzadas por el Sesgo de Confirmación, que es la tendencia cognitiva a buscar o interpretar la información de modo que confirme nuestras creencias previas, dificultando el cambio hacia paradigmas que reconozcan la Neurodiversidad como parte de la variabilidad humana. Este proceso ocurre mayoritariamente a través del Sistema 1, un modo de procesamiento automático e impulsado por sesgos, por lo que es necesario activar el Sistema 2 para realizar una reflexión consciente y deliberada que permita transformar los imaginarios sobre la Di(≠)capacidad y reconocer a los estudiantes como sujetos de derechos con capacidades diversas.
La eliminación de estas barreras en el aula requiere que el profesorado asuma el liderazgo de los procesos de inclusión y aplique el DUA para minimizar los obstáculos curriculares desde el diseño inicial de las actividades. En situaciones donde el entorno no es intrínsecamente accesible, el docente debe implementar Ajustes Razonables específicos que garanticen la autonomía y participación de los alumnos que presentan una Trayectoria Diversa del Desarrollo Plus. Estas estrategias deben articularse de manera transversal en el PEI y en el PMI, asegurando que la institución educativa sea un ambiente protector donde no se tolere ninguna forma de violencia o discriminación.