Conferencia Mundial Sobre Necesidades Educativas Especiales
La Conferencia Mundial Sobre Necesidades Educativas Especiales se llevó a cabo a finales de junio de 1994 en la ciudad de Salamanca, España. Este encuentro internacional, promovido por la UNESCO y el Gobierno de España, reunió a representantes de más de 92 gobiernos y 25 organizaciones internacionales con el propósito de proyectar una escuela extraordinaria capaz de contribuir al desarrollo de sociedades más inclusivas. De este evento surgió la Declaración de Salamanca, un marco de acción fundamental que insta a los Estados a reformar sus sistemas educativos de cabo a rabo, desde la financiación hasta el currículo. Su principio rector establece que las escuelas regulares deben acoger a todos los niños y niñas, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales, sociales, emocionales o lingüísticas.
Este acontecimiento reforzó la visión de que la educación ordinaria debe reinventarse para ofrecer una Educación Inclusiva que valore la Heterogeneidad humana como un hecho natural e inevitable. En este sentido, la conferencia sentó las bases de la EpT, reivindicando el derecho de todas las personas a recibir una enseñanza básica de calidad sin discriminación. Asimismo, resaltó la importancia de sensibilizar a la población para eliminar prejuicios y Barreras Actitudinales alimentadas por el Meme que asocia erróneamente la diferencia con la inferioridad o el déficit. Bajo este nuevo paradigma, se busca rescatar a la persona con Di(≠)capacidad como un sujeto de derechos, alejándose de los modelos segregadores.
La Conferencia Mundial Sobre Necesidades Educativas Especiales también impulsó la necesidad de contar con un Currículo Flexible que elimine obstáculos para la participación y el aprendizaje pleno. Los propósitos iniciados en este marco de acción facilitaron el camino hacia compromisos globales posteriores, como la Declaración de Incheon y el horizonte de la Educación 2030. Actualmente, esta visión de equidad y justicia social se integra plenamente en el ODS 4 de las Naciones Unidas, buscando que ninguna meta educativa se considere lograda a menos que se haya alcanzado para la totalidad de la población. Finalmente, el legado de esta conferencia invita a las instituciones a trabajar bajo una Ecología de la Equidad, transformando las culturas y políticas escolares para no dejar a nadie atrás.