Funciones Ejecutivas

Las Primer Corte/Funciones Ejecutivas se definen como un conjunto amplio de procesos cognitivos de alto nivel que permiten organizar, planificar y controlar la conducta de manera consciente para dirigirla hacia metas personales que contribuyen al logro del propio proyecto de vida. Estos procesos se localizan neurobiológicamente en los lóbulos frontales del cerebro y son responsables de la capacidad del individuo para adaptarse a situaciones novedosas o difíciles mediante el control deliberado del pensamiento, las emociones y las acciones. Dentro de este conjunto de capacidades se destacan seis componentes cruciales: la planificación, la organización, la priorización, la flexibilidad, el automonitoreo y la Memoria Operativa.

En el marco del DUA, las Primer Corte/Funciones Ejecutivas están íntimamente ligadas a las Redes Estratégicas, las cuales se encargan de gestionar el "cómo" del aprendizaje. El modelo DUA resalta que el fortalecimiento de estas capacidades es un requisito fundamental para que el estudiante se convierta en un Aprendiz Experto, es decir, una persona motivada, decidida e ingeniosa que sabe cómo aprender y gestionar su propio conocimiento de forma autónoma. Para lograr este objetivo, es necesario que el docente proporcione opciones y niveles de apoyo graduados que permitan al alumnado establecer metas realistas y desarrollar estrategias efectivas de resolución de problemas.

La Memoria Operativa, como parte integral de estas funciones, es el sistema que permite el almacenamiento temporal y la manipulación de la información necesaria para realizar tareas cognitivas complejas. Este proceso es vital para que los estudiantes puedan recibir información novedosa, tomar apuntes, seguir el hilo conductor de un discurso y realizar lecturas comprensivas. El desarrollo de la flexibilidad, por su parte, alude a la capacidad de ajustarse a ambientes cambiantes y modificar las acciones cuando las condiciones externas se transforman, lo cual es esencial para la convivencia y la resolución de conflictos en el entorno escolar.

Para garantizar una verdadera Educación Inclusiva, la escuela debe reconocer que los estudiantes que presentan una Di(≠)capacidad o una Trayectoria Diversa del Desarrollo Plus pueden requerir andamiajes específicos para potenciar su funcionamiento ejecutivo. En estos casos, el docente debe implementar Ajustes Razonables que faciliten la gestión de la información y los recursos, utilizando organizadores gráficos, listas de comprobación o guías de estudio que minimicen la carga cognitiva. Al integrar la enseñanza explícita de estas habilidades en el Currículo Flexible, el sistema educativo asegura que todo el alumnado, independientemente de sus particularidades neurobiológicas, cuente con las herramientas necesarias para alcanzar el bienestar y la independencia funcional.

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